Con temblor en las piernas.
Con temor a que ocurra lo peor.
Mareado/a, o que se le va la cabeza.
Con latidos del corazón fuertes y acelerados.
Atemorizado/a o asustado/a.
Con sensación de bloqueo.
Con temblores en las manos.
Con miedo a perder el control.
Con problemas digestivos.
Con sudores, frios o calientes.